Rafael Gustavo González Cuenca

Datos personales

Rafael Gustavo González Cuenca

Neuropsicólogo y Psicólogo Clínico

Definición personal

“El único lugar donde éxito va antes que trabajo, es en el diccionario”
Hace ya muchos años que se despertó en mí un fuerte interés por la psicología, el gran misterio, utilizamos el cerebro para saber más sobre el cerebro. Tras terminar la carrera y por motivos personales me sentí fuertemente ligado al estudio del deterioro cognitivo y las demencias. Tras varias investigaciones sobre Alzheimer y Esclerosis Múltiple, mi interés fue derivando hacia el daño cerebral sobrevenido, los accidentes y los problemas que de ellos derivan, dándome cuenta de algo para mí fundamental; no podemos poner vallas al campo, el estudio y la rehabilitación de las funciones cerebrales no pueden ser concebidas sin tener en cuenta cómo se relaciona con su entorno la persona que las sufre, y viceversa. Por ello, tras terminar el master en Evaluación y Rehabilitación Neuropsicológicas, comencé con otro máster en Psicología Clínica, y así, cuanto más profundizo en este apasionante mundo que es el cerebro, los comportamientos, las emociones, los pensamientos y un inabarcable etc., me doy cuenta de que elegí bien, y que estoy exactamente donde quiero estar.
Por el camino he dejado grandes anécdotas y situaciones que han marcado mi vida y que seguirán haciéndolo. Durante mi aprendizaje con daño cerebral, tuve el tremendo privilegio, y responsabilidad, de ser el terapeuta de un buen amigo, el mundo es un pañuelo.
La primera Evaluación Neuropsicológica que realicé, fue a mi propia abuela. Los años de estudio y esfuerzo merecieron la pena en el momento en el que sirvieron para ayudarle, a ella y a mi familia a comprender lo que estaba, y está, ocurriendo.
Muchas otras vivencias, unas tremendamente positivas y otras tremendamente duras, pues la realidad no siempre es como nos gustaría, me animan cada día a continuar formándome y esforzándome por todas y cada de las personas que depositan en mí su confianza para ayudarles, por ello, siempre tengo presente que mis errores no repercuten en mí, sino en terceros, por lo que la formación, el esfuerzo y el compromiso son la base de mi trabajo como Psicólogo, y como persona.