Sara Elmouzughi Cendrero

Datos personales

SARA ELMOUZUGHI CENDRERO
FISIOTERAPEUTA DE CENTRO ADA
NºCOL. 12359

GRADUADA EN FISIOTERAPIA POR LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
ESPECIALIZACIÓN EN SUELO PÉLVICO: UROGINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA
CURSO DE PILATES SUELO BÁSICO-INTERMEDIO
FISIOTERAPIA RESPIRATORIA NIÑOS Y ADULTOS

EMAIL: fisioterapia@centroada.es

Definición personal

Me considero una persona trabajadora y siempre dispuesta a aprender. Me encanta terminar el día e irme a la cama sabiendo que he descubierto algo nuevo… creo que eso es lo que más me gusta de mi profesión, y no sólo por lo que aprendo cada día nivel técnico sino por lo que me enseña la gente que trato. Me siento afortunada de tener la oportunidad de tratar con personas y poder hacer algo para ayudarlas, en cierto modo eso hace que me sienta mucho más completa.
La verdad es que mentiría si dijera que desde pequeña quería ser fisioterapeuta. Como gran parte de los niños, había soñado con ser muchas cosas distintas según el momento en el que me encontrara: peluquera, profesora de lengua, bombera, bailarina… hasta que llegó ese sueño por el que luché tanto en el bachillerato: ¡quería ser médico!
Pero hay veces que las cosas no salen como te esperas y la vida pone en tu camino otras opciones que acaban por convertirse en un pilar fundamental. Es así como llegó a mí la fisioterapia… después de quedarme a una décima de entrar en medicina y de hacer un año de farmacia descubrí esa gran carrera tan desconocida. Fue a lo largo de los 4 años de estudio cuando conseguí enamorarme de mi profesión actual. Me di cuenta de que los fisioterapeutas no sólo servimos para dar masajes o para rehabilitar lesiones deportivas, estamos presentes en muchos más campos que quizá no son tan conocidos.

Tras hacer prácticas por hospitales y centros de salud y trabajar en los mismos aparece en mi vida ese trabajo que me permite combinar dos grandes pasiones: la fisioterapia y los niños. ¿Era real esa oportunidad de trabajar en un colegio como fisioterapeuta? Pues ahora mismo, después de pasar por diferentes colegios puedo decir que sí y que además de ser real es una experiencia inigualable. No hay nada más gratificante que estar cada día con esas inocentes personitas que ríen o lloran según necesitan y siempre son de sinceros. La fisioterapia pediátrica llegó a mi vida casi por accidente y gracias a Centro ADA puedo mantenerla a mi lado.

Siempre me ha gustado tratar con gente (grandes y pequeños) y sentir que puedes utilizar los conocimientos que vas adquiriendo para dar más calidad de vida a los demás. Pero he de confesar una cosa, lo que más me gusta de mi trabajo no es sólo lo que yo puedo aportar a los demás, es todo aquello que me aportan a mí. Como fisioterapeuta tengo la suerte de ver cómo la gente es capaz de superarse cada día y va consiguiendo poco a poco retos que al principio parecían impensables. No dejo de aprender cosas nuevas y os invito a todos a conocer este maravilloso mundo en el que tratamos a través del ejercicio y el movimiento.

“Todo en la vida se manifiesta a través de energía o movimiento”